Ecológicos en estado puro. Biocultura Madrid  2017

Productos ecológicos en estado puro. Biocultura Madrid  2017

 

El pasado sábado 11 de noviembre tuve la oportunidad de visitar un año más la feria de productos ecológicos por excelencia, BioCultura. Este año se presentaba bajo el lema “la feria del gran cambio, dale un giro a tu vida”. Es evidente, tanto en el número de expositores, como en la superficie del evento, que el interés por los productos ecológicos sigue en aumento.

productos ecológicos en biocultura Madrid 2017

La primera impresión es impactante, si lo comparamos con aquellas ediciones iniciales en las que tan solo unos cuantos productores y fabricantes exponían sus mercaderías. Como asiduo a ferias y eventos en otros sectores empresariales, he de constatar que el esfuerzo de la organización es espectacular y que la propuesta y la visión del evento mejora cada año  desde el punto de vista de la mercadotecnia (Marketing).

 

Segmentación.

En esta ocasión se han presentado las propuestas de manera ordenada y segmentada, grandes temáticas en alimentación, cosmética, textil, etc. y dentro de la alimentación  clasificadas por los sellos reguladores de las certificaciones ecológicas de cada comunidad autónoma.  Con esta presentación se podía encontrar rápidamente una propuesta en concreto y ver las diferentes alternativas que por regiones existe en el plantel nacional.

 

La brecha entre grandes y pequeños se incrementa. La forma de presentación entre las grandes marcas y los pequeños productores se hace evidente. Aunque no en todos los casos, la evolución de los stands de las grandes marcas gira cada vez más hacia un espacio de intercambio comercial para profesionales en vez de aprovechar para comunicar realmente lo que sus productos tienen de diferentes y únicos. Los pequeños productores y pequeñas marcas siguen disponiendo de un espacio preferente para dar a conocer sus productos y poder venderlos. En cuanto a las pequeñas marcas y productores locales el esfuerzo que están haciendo para comunicar de manera más profesional es evidente, muchas de ellas apuestan por un branding, un nombre que les identifique del resto de sus competidores, que incluya un diseño claro y atractivo donde quede representado lo que les hace únicos y deseables para sus clientes. Como no todo es perfecto, cabe reseñar que algunos de los expositores quieren abarcar más de lo posible, el hecho de que miles de personas vayan a pasar por delante de tu stand no es una oportunidad para inundar de mensajes confusos, si no una gran ocasión para lanzar uno o dos mensajes claros que te identifiquen realmente y se fijen en su mente de manera eficiente.

 

Como consumidor diario de productos ecológicos no para de sorprenderme  la cantidad de nuevas marcas que irrumpen en el mercado. Como especialista en marketing esto ya no me sorprende tanto, ya que el crecimiento en el consumo de productos ecológicos en España es exponencial  y aún no estamos ni de cerca en los ratios que se consumen en los países despliegan sus recursos de manera profesional con una potente imagen de marca, una clara especialización y un acercamiento muy interesante a los conceptos básicos del mensaje que los productos ecológicos, salud, bienestar, ecología y sostenibilidad.  Aunque el incremento de marcas en el mercado beneficia la oferta y debe mejorar tanto el precio como la calidad de los productos, se debe tener en cuenta que también incrementa el ruido y la confusión para el consumidor, que ve como se le hace cada día más difícil elegir el producto a comprar, tanto en la estantería del supermercado ecológico como en la tienda de ecológicos de su barrio. Una de las máximas que suele funcionar en comunicación es la de “menos es más”.  Hoy en día vivimos en una sociedad  “infoxicada” saturada de mensajes, slogans y claims  publicitarios, debemos tener en cuenta que como individuos, nos sentimos totalmente desbordados por estos mensajes con lo que es muy importante que lo que realmente hace única a la marca sea fácilmente identificable de un primer vistazo. Como marca, tendremos que sembrar un pequeño deseo para que esas personas en su papel de consumidores, se interesen en profundidad por cómo se produce ese producto, cuál es su origen, qué normas de calidad tiene, y de dónde provienen sus materias primas. En resumen, trabajar de manera ordenada para que los consumidores responsables puedan ver la transparencia en la filosofía de una marca y la calidad de su producto.  

 

¿Qué puede hacer un pequeño productor para competir con las grandes marcas?  La realidad es que normalmente las pequeñas empresas tienen una escasez de recursos básicos.  Esta escasez de recursos, sin embargo, no impide que a su nivel utilicen las herramientas de los grandes ya que están al alcance de cualquiera.  Tener una estrategia para abordar cómo comunicar lo que nos hace únicos, puede llevarse a cabo en una gran reunión con muchos colaboradores y muchos expertos o en una pequeña sesión en la que se ponga pasión, conocimiento y metodología en el fuego de un hogar. Teniendo un plan al que poder consultar nos va a ser mucho más fácil desarrollar nuestro packaging, catálogos, flyers o incluso preparar una feria como BioCultura en la que tener un propósito claro a nivel de comunicación y ventas.  Nos va a permitir tener disponible un contenido para compartir en nuestros entornos sociales sean digitales,  Facebook, Twitter, Linkedin, etc o sean analógicos, tarjetas, nuestro flyers, trípticos y nuestros catálogos.  En resumen, seremos más eficientes a la hora de lograr nuestros objetivos y conectar con los clientes.

 

Trabajar como los más grandes no es imposible, es solo cuestión de  método.

 

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